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Del refugio al Mundial: historias que también juegan en la cancha.

  • hace 3 días
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Actualizado: hace 1 día

Detrás de algunos futbolistas que participan en la Copa Mundial de la FIFA 2026 hay historias de desplazamiento, protección y nuevas oportunidades. Sus trayectorias recuerdan que el refugio no solo salva vidas: también permite construir futuros.

Mientras millones de personas siguen cada partido del Mundial de 2026, pocas saben que algunos de los futbolistas que hoy compiten en la máxima cita del fútbol mundial alguna vez fueron refugiados o son hijos de familias que tuvieron que huir de la guerra y la persecución. Sus historias nos recuerdan que el refugio no solo salva vidas; también puede abrir oportunidades capaces de transformar el futuro.


En Casa Refugiados acompañamos diariamente a personas que han vivido experiencias similares. Sabemos que detrás de cada expediente hay una historia de pérdidas, esperanza y reconstrucción. Por eso, el Mundial también puede ser una oportunidad para mirar el refugio desde otra perspectiva: no solo como una respuesta humanitaria ante una crisis, sino como la posibilidad de que una persona vuelva a estudiar, trabajar, formar una familia y aportar a la sociedad que la recibe.


No es casualidad que la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) haya presentado antes del torneo su iniciativa Gamechanging Team, una campaña que reúne a futbolistas con antecedentes de refugio para mostrar que, cuando existe protección y una oportunidad, el potencial humano puede florecer. Como resume la campaña: "Everyone wins when refugees are included" ("Todos ganamos cuando las personas refugiadas son incluidas") (ACNUR, 2026).


Del refugio a la Copa del Mundo


Foto: Sven Mandel / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Foto: Sven Mandel / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Uno de los ejemplos más conocidos es Alphonso Davies, capitán de la selección de Canadá. Sus padres huyeron de la guerra civil en Liberia y encontraron refugio en el campamento de Buduburam, en Ghana, donde Alphonso nació en el año 2000. A los cinco años, la familia fue reasentada en Canadá, país en el que comenzó una carrera que lo llevaría al Bayern Múnich y a convertirse en uno de los mejores laterales del mundo.


Davies ha recordado en diversas ocasiones que su historia no habría sido posible sin la oportunidad que recibió su familia. "Mi historia demuestra lo que puede suceder cuando se brinda una oportunidad a las personas refugiadas", ha señalado durante su labor como Embajador de Buena Voluntad de ACNUR (ACNUR, 2021). Su trayectoria demuestra que el talento necesita oportunidades para desarrollarse y que la protección internacional puede cambiar el rumbo de una vida.


Otra historia significativa es la de Antonio Rüdiger, defensor de Alemania. Aunque nació en Berlín, su madre tuvo que abandonar Sierra Leona a causa de la guerra civil. Rüdiger ha hablado públicamente sobre las dificultades que enfrentó su familia y sobre la importancia de combatir el racismo y la discriminación. Su historia recuerda que muchas personas refugiadas no solo reconstruyen sus vidas, sino que también enriquecen a las sociedades que las reciben.


La migración también construye selecciones


Foto: Biso, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Foto: Biso, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

No todas las historias relacionadas con el fútbol internacional corresponden a personas refugiadas. Muchas reflejan la experiencia de familias migrantes y de las segundas generaciones que crecen en países distintos al de origen de sus padres.

Un ejemplo son Lamine Yamal y Nico Williams, protagonistas de la selección española campeona del mundo en 2026. Ambos representan una España diversa y plural. Lamine Yamal nació en España; su padre es marroquí y su madre es originaria de Guinea Ecuatorial. Nico Williams nació en Pamplona, hijo de padres ghaneses que emprendieron una dura travesía hacia España en busca de un futuro mejor.


Al recordar la historia de su familia, Nico Williams afirmó:

"Mi madre es una luchadora que cruzó el desierto descalza y saltó la valla de Melilla embarazada de mi hermano Iñaki para darnos una vida mejor" (Maroto, 2024).

Las trayectorias de Lamine Yamal y Nico Williams muestran que la migración no solo transforma la vida de quienes llegan a un nuevo país, sino también la de las sociedades que los reciben. Su talento, esfuerzo y compromiso forman hoy parte de la identidad del fútbol español y recuerdan que la diversidad puede convertirse en una fortaleza compartida.

Aunque es importante distinguir entre migración y refugio, ambas realidades evidencian que las sociedades se enriquecen cuando ofrecen oportunidades, inclusión y protección a quienes buscan construir una nueva vida.


Australia: tres historias, un mismo mensaje.


Foto: Bryan Berlin, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Foto: Bryan Berlin, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Pocas selecciones representan tan claramente esta realidad como Australia.

Awer Mabil nació en el campamento de refugiados de Kakuma, en Kenia, después de que su familia huyera de la guerra en Sudán del Sur. A los diez años fue reasentado en Australia, donde comenzó a jugar fútbol hasta convertirse en seleccionado nacional. Hoy también impulsa proyectos que apoyan a niñas, niños y jóvenes refugiados.


Al recordar su historia, Mabil afirmó:"Crecer en un campamento de refugiados significó que el fútbol fuera mucho más que un juego; era libertad y esperanza. Para las niñas y niños refugiados de hoy, el fútbol puede inspirarlos a imaginar un futuro mejor." (ACNUR, 2026).

Junto a él aparecen dos jóvenes talentos con trayectorias similares.


Foto: Bryan Berlin, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Foto: Bryan Berlin, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Nestory Irankunda nació en un campamento de refugiados en Tanzania, mientras que Mohamed Touré nació en Guinea después de que su familia huyera de Liberia durante la guerra civil. Ambos crecieron en Australia y hoy representan al país en la Copa Mundial.


Aunque cada historia es distinta, las tres comparten un mismo mensaje: cuando una sociedad protege, integra y ofrece oportunidades, las personas pueden desarrollar plenamente sus capacidades. El fútbol simplemente hace visibles historias que, lejos de los estadios, se repiten todos los días.


Mucho más que fútbol


Las historias de Davies, Rüdiger, Mabil, Irankunda o Touré son extraordinarias por haber llegado a la élite del deporte, pero el verdadero mensaje va mucho más allá del fútbol. Detrás de cada persona refugiada existe una historia de resiliencia, capacidades y sueños que muchas veces permanecen invisibles.


En Casa Refugiados conocemos de cerca esas historias. Acompañamos a personas provenientes de distintos países que han tenido que abandonar sus hogares a causa de conflictos armados, persecución, violencia o graves violaciones a los derechos humanos. La mayoría quizás nunca disputará una Copa del Mundo, pero comparte con estos futbolistas algo esencial: el deseo de reconstruir su vida cuando encuentra un lugar seguro donde comenzar de nuevo.


Con frecuencia, el debate público sobre el refugio se centra en cifras, fronteras o políticas migratorias. Sin embargo, detrás de cada solicitud de protección internacional hay personas con conocimientos, oficios, profesiones, talentos y proyectos de vida que pueden enriquecer a las comunidades que las reciben. Las historias de este Mundial nos invitan a mirar esa realidad con otros ojos.


Como señala ACNUR en su campaña Gamechanging Team, "Todos ganamos cuando las personas refugiadas son incluidas" (ACNUR, 2026). No es solo un mensaje para el deporte. Es también una invitación a construir sociedades donde el refugio no sea visto únicamente como una respuesta ante una emergencia, sino como una oportunidad para generar inclusión, desarrollo y convivencia.


¿Por qué contar estas historias?


En medio de la emoción que despierta un Mundial, es fácil quedarse únicamente con los goles, los resultados o las grandes figuras del torneo. Sin embargo, conocer el camino recorrido por algunos de estos jugadores nos recuerda que el deporte también puede ser un espacio para hablar de dignidad, inclusión y derechos humanos.


En Casa Refugiados creemos que el refugio no solo salva vidas: también abre oportunidades. Detrás de cada persona que se ha visto obligada a huir existen talentos, capacidades y sueños que pueden transformar a las comunidades que les ofrecen protección.


Las historias de este Mundial nos recuerdan que, cuando una sociedad protege, incluye y ofrece oportunidades, todos ganamos.


Por: Mtro. Miguel Ortiz Saavedra, Vice Presidente Consejo Directivo de Casa Refugiados A.C.


Referencias

ACNUR. (2021). Alphonso Davies, Goodwill Ambassador for UNHCR.https://www.unhcr.org/news/stories/alphonso-davies-goodwill-ambassador-unhcr

FIFA. (2026). FIFA World Cup 2026™.https://www.fifa.com/worldcup

Football Australia. (2020). Awer Mabil: From Kakuma to the Socceroos.https://www.footballaustralia.com.au/news/kakuma-socceroos-awer-mabils-journey

Rüdiger, A. (2022). This One Is for My Mother. The Players' Tribune.https://www.theplayerstribune.com/posts/antonio-rudiger-soccer-premier-league-real-madrid-germany

Maroto, J. (2024, 24 de marzo). Nico Williams: "Nadie nace racista". AS. https://as.com/futbol/seleccion/nico-williams-nadie-nace-racista-n/

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